Crítica La noche que mi madre mató a mi padre de Inés París

Tenía ganas de ver la última película dirigida por Inés París. He estado siguiendo la película desde que supe de su producción. Una directora que poco a poco pero con paso seguro forma parte del sector mejorando con cada nuevo trabajo. Quizás su trabajo más conocidos sea Semen, una historia de amor, una comedia muy divertida que se estrenó en 2005. Después ha estado dirigiendo series de televisión hasta su regreso de nuevo a la pantalla grande con la película La noche que mi madre mató a mi padre. Lo que está claro es que a la directora le gustan los títulos largos y sonoros a diferencia de la mayoría de las películas que buscan llamar la atención con títulos más sencillos y cortos.

Poster 700x1000 AFPara la realización del guión ha contado con el apoyo de Fernando Colomo, en un trabajo que si bien podemos decir le cuesta conseguir el ritmo al final consigue llegar al espectador y que éste salga con un buen sabor de boca. La noche que mi padre mató a mi madre se estreno en la pasada edición del Festival de Málaga obteniendo el premio del público. El paso por el festival ha sido muy positivo para esta película pues las reacciones del público han dado lugar que la distribuidora Festival Films haya aumentado el número de copias en salas consciente de que podía ser una película atrayente para el público y no ha defraudado. A pesar de que ahora mismo en cartel hay dos importantes blockbuster americanos como son El libro de la selvaCapitán América: Civil War la película ha sido un destacado estreno con una muy buena recaudación en salas y se mantiene gracias al boca a boca.

El acuerdo alcanzado entre los cines Kinépolis de Alicante y la Asociación Mediterrània Audiovisual para ofrecer un descuento en el precio el día del estreno fue la excusa perfecta para ir a ver la película. Un reparto muy acertado con actores con una amplia trayectoria y otros que comienzan como es el caso de Patricia Montero (que recientemente ha sido mama) pero que logran un puzzle perfecto. Una historia que habla del cine dentro del cine, pero en clave de comedia con personajes muy bien construidos y mejor interpretados. Rodada íntegramente en la Comunidad Valenciana, es una película que se lleva a cabo casi completamente en un interior, un espacio controlado y más sencillo de trabajar a nivel de dirección y producción aunque al inicio se muestra algunos exteriores reconocibles de la ciudad de Valencia y también hay otro exterior en este caso irreconocible que se ubica de noche para disponer de un mayor control pues el protagonismo de la escena se lo lleva un  autobús de línea. Es un trabajo que esta muy bien medido desde el punto de vista de la producción con una muy buena elección de la localización una casa señorial que ofrece el espacio adecuado para el desarrollo de esta historia y donde los actores se pueden mover con comodidad sin sentirse en una lata de sardinas.

La trama es muy sencilla pero está muy bien contada. Cómo una actriz monta todo un drama para hacer ver a su marido, guionista y a la productora, la ex-mujer de este, que ella a pesar de sus años puede hacer el papel protagonista de su película a pesar de no ser una jovencita. 

Fotograma de la película
Fotograma de la película

Hablemos del reparto, porque es una historia coral con unos actores muy bien escogidos. La alicantina Belén Rueda, que tiene cambios de registro muy interesantes, peros no está en su actuación en absoluto, sino en su aspecto,  en mi opinión necesita ganar algunos kilos porque se ha quedado demasiado delgada, y en algunos planos a mi me da grima verla. Me parece fatal ver  los sacrificios que en la actualidad y en la película tiene que  que sufrir una mujer. Tener un cuerpo delgado para poder competir en oportunidades frente a actrices más jóvenes y con mejor experiencia. Y es que aunque sea una historia en clave de comedia se lanzan diferentes temas que tienen que ver con el funcionamiento del sector, y su dureza.

Fotograma de la película
Fotograma de la película

María Pujalte es la eterna secundaria, pero está fantástica, creo que ahora es más conocida gracias a su trabajo en la serie Los misterios de Laura a pesar de sus idas y venidas y saltos en la parrilla. Una pena que esta serie haya sido tan maltratada a pesar de ser un producto que ha sido comprado y cuenta con una versión americana. Su personaje creo que es el que más divertido de todos, y la verdad es que yo me he sentido muy identificada, una productora recta, centrada en el trabajo, en seguir unas normas, cuadriculada para conseguir sacar adelante su película, vendiéndose se al diablo si hace falta para conseguir los objetivos, pero pura fachada que se desmorona con los acontecimientos que suceden donde no sólo ve peligrar la película sino su carrera, entonces se desmorona y se desmelena y sale su verdadero yo, enterrado por el trabajo. Es muy divertido ver este proceso, sus gestos.

El tercer personaje femenino es Patricia Montero y he de decir que me engaño completamente, en el cine pensaba para mi misma, dios mío que mal está, super sobreactuada, pero es que estaba interpretando a un personaje contratado para tal fin dentro del propio personaje!!!! Una locura que genera interés en el espectador por saber el devenir de los acontecimientos.

Fotograma de la película
Fotograma de la película

Creo que en La noche que mi madre mató a mi padre la interpretación femenina es mejor que la masculina, una respuesta quizás al propio drama que se muestra en la comedia y que sufren las actrices en general. A pesar de todo destacar la labor del actor argentino Diego Peretti haciendo de si mismo y como futuro inversor del proyecto cinematográfico, muy divertido el guiño a su compañero de profesión, el actor Ricardo Darín muy querido en nuestro país. Eduardo Fernández es el único actor que no termino de ver el desarrollo de su personaje aunque se encuentra en una tesitura compleja no logra generar la misma empatía que el resto. Por último, el trabajo del alicantino de Fele Martínez que se reduce en hacer de muerto durante una parte de la película es muy divertido, pues siempre llama la atención como un actor consigue hacer de muerte sin que se note.

El único problema que he visto a la película es el tempo de montaje, hay demasiados espacios con ruido, con eso me refiero a que llega un momento en que los personajes se agrupan en grupos pero no se comunican entre ellos, son escenas autoconclusivas en si mismas y en mi caso, me descoloca bastante, estoy viendo la conversación de Peretti, la productora y el marido, pero me pregunto qué está haciendo la protagonista? Me lo muestra demasiado tarde, y se generan vacíos en los que me imagino que es una actuación teatral y la actriz como no sale a escena pues está tranquilamente en su descanso tomando algo o leyendo. Y eso creo que es lo único que le perjudica porque cuando por ejemplo se lleva a cabo la escena de la cocina y los mismos personajes mantienen el tipo recogiendo y Belén Rueda aparece se crea un conflicto que se echa de menos en otros momentos.

Es una película muy recomendable para ir con los amigos y después comentar. Disfruten del cine y si es español mejor. Les dejo con la promo que hicieron las actrices para los cines Kinépolis llamando la atención del trabajo ellas mismas lo venden.

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