El desconocido de Dani de la Torre

El cine español en la actualidad,  se caracteriza por utilizar como principales recursos creativos los géneros de drama y comedia. Eso no siempre fue así. En el pasado y con la llegada del cinematógrafo a España en 1889, el folckore, la españolada, la guerra civil o las adaptaciones literarias han sido durante mucho tiempo predominantes, sobre todo que no acabo el franquismo y se dio paso a la apertura con la democracia y la incorporación de España a la UE.

Ahora mismo, el cine español, a pesar de sus características propias, y el sello de determinados directores, que son los que cada año llenan las salas de cine, se encuentra en un momento donde se busca como salida la globalidad, hacer películas que puedan ser vendibles fuera de nuestras fronteras. Nuestro cine es muy valorado, y son muchos los festivales internacionales que buscan obras tanto de cortometraje como de largometraje españolas para incluir en sus programas. Es cierto, en cambio que quizás alguno no haya contado con películas españolas en su programa oficial, pero la presencia española se mantiene, y siempre hay que ser positivo y tener en cuenta que cada vez son más obras las que se presentan y optan a la selección. EE.UU, Francia o Reino Unido ya no son las únicas potencias, Rusia, Hungría, los países nórdicos se abren paso, y sus trabajos no dejan indiferentes por su valor creativo y cultural de sus historias.

En España además, estamos en un proceso de adaptación y cambio a raíz de la reducción de las ayudas públicas. Ahora, para hacer cine no se piensa en la subvención, o las películas son de bajo presupuesto, o son las productoras dependientes de los grandes medios de comunicación, las ayudas Media o las co-producciones las que poco a poco están provocando el relevo. Son no más de 30 títulos al año, lo que tiene esas  ayudas públicas, obras claramente culturales y necesarias, pero en España el proceso creativo supera el centenar de producciones. El problema, conocido por todos es que existe dinero para la producción, pero no se invierte después en promoción y distribución, por lo que muchas gracias películas no alcanzar un número importante de espectadores, porque desconocen que está en cartelera o el número de copias es tan escaso, que no  logran ninguna repercusión.

Todavía, no se ha logrado encontrar la solución adecuada, aunque se comienza  a ver y de forma muy clara, la labor de que una película española cuente con el apoyo de una televisión privada, porque se invierte en promoción y distribución. El único problema, es el tipo de obra que se ofrece al espectador que en mi opinión pierde la esencia, de cómo es nuestro cine. La base comercial, innegable da paso a obras audiovisuales demasiado imperfectas, más con fines de ocio puro, y sin la pose de reflexión y moraleja que suelen tener las películas españolas. Porque ese es nuestro sello, y no creo que perderlo nos sea positivo, porque no disponemos de los medios ni de la tecnología del gigante americano. Historias pequeñas bien contadas, con personajes bien construidos, basados en acontecimientos cotidianos es algo que si no cuidamos podemos perder, y no se si con ello recuperaremos espectadores, pero perderemos parte de nuestra esencia. Si, es cierto, que todo es factible, y un ejemplo de ello es la película El desconocido dirigido por Dani de la Torre.

Salir del cine, y escuchar, ‘que película más buena no parece española’, logro sacar de mi una sonrisa, y más acercarme a ellos y comentar, y hablar del gran trabajo de Luis Tosar, cómo siempre, el papelón de Elvira Mínguez y demostrar que el público ha salido satisfecho al acabar la película. Eso es un logro del nuevo cine español, que cuenta con películas en el top 5 desde hace semanas como bien nos expone cada semana la empresa Rentrack Spain.  Yo me uno, al grupo, y a todos aquellos que les ha gustado la película, la han disfrutado y la han recomendado.

Para empezar, es un Thriller, un género poco habitual en  el cine español, pero que con la nueva cosecha de directores se abre camino, y e este caso se consigue una película bien ejecutada a nivel de guión, producción, dirección y casi equipo artístico. Digo casi, porque conocemos a Javier Gutiérrez, y la verdad es que su pequeña intervención es bastante floja y poco creíble. No se le veía cómodo en el papel de villano, el espectador no se cree su personaje, y rompe, un poco el conjunto actoral donde destacan los actores ya comentados y la niña, que la verdad tiene un trabajo de gran intensidad.

A nivel de producción, gran admiración por poner patas arriba una ciudad para rodar está película donde la carretera es también protagonista, vemos pero no es molesto como muchos viandantes se quedan alucinados con el despliegue, supongo que en una ciudad donde no están nada acostumbrados a ello. A nivel de efectos y postproducción, es correcta, aunque no entiendo muy bien el uso reiterativo del helicóptero que se entiende en todo momento que está falseado en todos los planos, y no aporta nada al desarrollo de la historia.

Y bueno la última cosa, es que el tema de la historia que se trata,  un problema real de España, un historia que podría ser real, los problemas a raíz de las preferentes. La actitud y acciones de los empleados de los bancos para con sus clientes que aún sabiendo de que eran productos bancarios nocivos, los vendían como producto estrella jugando con los ahorros y recursos de muchos cuyas consecuencias posteriores han sido fatales.

No perdamos de vista que la productora gallega Vaca Films está detrás de está película, pero cuentan con su sello con otras películas como Celda 211 y recientemente El niño y Extinción. 

 

 

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