El largometraje y el cortometraje español en Alicante

descarga (9)Uno de los puntos que creo que debemos de tener en cuenta todos los que nos dedicamos de forma más o menos profesional al sector audiovisual, es ser un poco puntos de referencia para concienciar del trabajo que hacen todos los que se dedican a la industria. No puede ser que trabajemos en este sector, no sé cuantos compañeros habrán tenido la suerte de trabajar fuera de España, pero no seamos también espectadores de aquello que se hace a lo largo del año. Es cierto, que las películas no llegan por igual a todas las ciudades españolas, y son las películas con mayor presupuesto y apoyos de distribución, las que cuentan con más copias. Pero me parece completamente contraproducente para aquellos que tienen entre sus objetivos crear y contar historias que no vean lo que hacen sus compañeros de profesión. No se trata de ver todas la películas españolas, sino de tener criterio, y tratar de poner nuestro granito de arena, para tratar de modificar la imagen negativa que tiene en su mayor parte nuestro entorno más cercano. Conozco mucha gente, compañeros que critican sin paliativos al cine español y lo comparan con el cine americano, pero es que nuestro cine no puede compararse, pues no juega en la misma Liga, no sigue las mismas condiciones y sólo si fuera así comprendería la comparación.

Hay que tener en cuenta que el cine español no sólo son historias, hay todo un equipo de trabajo, profesionales que viven de la realización de productos audiovisuales. Y no sólo eso, pues cada vez que se moviliza la producción de un proyecto, no sólo se crean puesto de trabajo directo sino también muchos indirectos: alquiler de vehículos, hostelería, alojamientos y un gran ect…

Apoyar el cine español, no debería de ser considerado una lacra social pública, como muchas veces me parece cuando menciono que me gusta, mdescarga (10)e mantengo informada y siempre trato de ir a cada película que llega a los cines de mi ciudad. Es necesario cambiar mentalidades, y es básico a mi entender partir de la educación de los más jóvenes para que actúen con criterio y no se dejen embaucar por los grandes avances y usos tecnológicos de las películas americanas, sino por las historias. Toda obligación es mala, sobre todo si se establece por ley, pero me gustaría  que cambiase la situación actual del cine español y nos pareciéramos más a la reacción que tienen los espectadores de otros países como Francia, donde el público elige sin diferencias películas nacionales y extranjeras según sus gustos.  Es nuestro cine, el que se hace en el territorio donde vivimos, el cine donde trabajan muchos profesionales que se han formado en Escuelas de Cine o en el Grado de FP de Imagen y Sonido o licenciados/graduados en Comunicación Audiovisual miles de estudiantes que cada año terminan sus estudios y logran con mayor o menor suerte dedicarse a esta profesión.

Gracias a un acuerdo con los cines Kinépolis  ubicados en el CC.Plaza Mar2 de Alicante  los ciudadanos tenemos la suerte de disfrutar durante tres días al mes  de películas españolas que no habían llegado a las salas de la ciudad y a un precio reducido de cinco euros.  Son películas que han obtenido el reconocimiento en Festivales Nacionales e Internacionales, en publicaciones especializadas o el apoyo de la crítica pero que por distintas circunstancias no han podido ver en salas.

descarga (11)La primera película que se pudo ver  10.000km de Carlos Marqués-Marcet una película que ha dado muchas alegrías a su director fuera de nuestras fronteras, una historia de amor con las nuevas tecnologías de fondo, que fue seleccionada para representar a España en los Premios Oscar, aunque finalmente no pudo ser.  Una película que miraba hacia el exterior, una obra creada claramente para su exportación y que continúa su recorrido con nuevos espectadores.

El largometraje andaluz The Extraordinary Tale co-dirigido por José F. Ortuño y Laura Alvea fue la segunda apuesta. Una película rodada en tan sólo dos semanas en un estudio de Sevilla en inglés en lugar de en castellano y que comenzó su proyección en Londres para después dar el salto a  EE.UU hasta aterrizar después en España.  Una película, creo incomprendida, por muchos pero de gran calidad en su conjunto una apuesta diferentes de jóvenes directores españoles que han sabido igual que Carlos Marqués Marcet  reflejar su particular seña de identidad.

Enero se dedicó a una película que tardó ocho años en ver la luz, Shevernatze, una epopeya marcha atrás de Pablo Palazón.  Un ejemplo de cine low cost que ahora mismo es un punto de referencia de los productos que se van a desarrollar en España, esperemos que con ello se sigan manteniendo los elementos que definen a los productos audiovisuales en profesionales a amateurs y donde es muy importe mantener y cuidar este oficio y que los de mayor experiencia ayuden en la formación a aquellos que comienzan después de su formación, un trabajo necesario donde la renovación y los cambios son más que necesarios y patentes.

En ese mes además, también se proyecto el largometraje BARATOmetrajes 2.0 ambos del mismo productor Hugo Serra . El lugar, fue la sala Arniches,descarga (12) una actividad audiovisual que sirvió para abrir nueva temporada en este Centro Cultural Público perteneciente al IVAC (Instituto Valenciano del Audiovisual y la Cinematografía). Este ha sido el primer paso después del  acuerdo alcanzado el pasado año y en el que se ha logrado incluir una nueva actividad audiovisual además de la Filmoteca, la proyección de cortometrajes profesionales nacionales.

Febrero será el mes que iniciará está nueva actividad relacionada con el mundo del cortometraje, un formato de producción audiovisual de duración inferior a 30 minutos que es la principal herramienta de aprendizaje práctico para aquellos que  quieren dedicarse profesionalmente a este sector y dar el salto en algún momento al largometraje. Y además se estrenará por primedescarga (5)ra vez en salas de exhibición de la provincia de Alicante, el largometraje documental Five Days to Dance, una película valenciana dirigida por el ilicitano Pepe Andreu y Rafa Molés. Película que se centra en mostrar el trabajo de dos coreografos que en cinco días ofrecen en un centro educativo una experiencia distinta donde se unen la educación y la danza. Una actividad diferente para jóvenes que ha convertido este trabajo audiovisual en una herramienta útil para los docentes que cada día se enfrentan a alumnos que han perdido ganas de aprender.  Una actividad diferente que ya dispone además de una ficha didáctica orientativa para los profesores.

Espero que tras leer este post seamos más consientes de la necesidad de apoyar al cine español, sino, os doy una razón muy primitiva y es que es una industria cultural que genera puestos de trabajo, riqueza en los lugares de rodaje y como no cultura. Pronto tendremos una nueva cita, con el cine español ya sea de largometraje o de cortometraje; nosotros estamos trabajando en darle una mayor visibilidad, pero llegado el día, solo nos queda cruzar los dedos.

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