La producción del cortometraje La Tierra llamando a Ana. Parte 1

Hemos conocido la trayectoria del cineasta Fernando Bonelli, algunas de sus inquietudes como creador y ahora nos adentramos en conocer algo los pormenores del proceso de producción de su último cortometraje La Tierra llamando a Ana en cada una de sus fases como una forma de poner en valor el funcionamiento y proceso de la producción que sigue siendo desconocida, y sobre todo que nuestro lectores puedan valorar el complicado camino que es sacar adelante un proyecto audiovisual.

Comenzamos pues a conocer el proceso de producción de La Tierra llamando a Ana a través de Fernando Bonelli, guionista, director y productor de la cinta pero antes os invitamos a que veáis el trailer.

PREPRODUCCIÓN

¿Cuál es la realidad que te llevó a escribir esta historia, La Tierra llamando Ana, se trata de una experiencia personal?

Más allá de que todos hemos vivido una discusión de pareja y nos hemos dado cuenta de lo vital que es la comunicación para resolverla, lo cierto es que rodar esta película nace del reto de querer comprobar si éramos capaces de trasladar a la pantalla de una forma interesante, acertada, la realidad cotidiana. Todos imaginamos historias. Lograr transmitirlas es difícil. Incluso más, quizás, con situaciones habituales que todos vivimos. Partió siendo un ejercicio. Ese fue su primer punto de origen. Lo maravilloso de la creatividad es que, una idea sencilla, puede hacerla crecer hasta convertirla en una historia bella como es esta.

¿Por qué el título La Tierra llamando a Ana?

Junto a un “¿Hola?” es la frase que quizás más me resuena en la cabeza buscando el contacto. Esa conexión tan cinematográfica Challenger-NASA. Pensar en esa situación aislada en la que ‘Ana’ se ha visto sumergida me llevaba mucho a pensar en el espacio. Pensar en cómo ‘Ana’ encuentra en ‘Juan’ su seguridad me hacía verle como su “Tierra”. Siendo además ‘Ana’ una artista de su nivel, imaginaba esos momentos de felicidad en los que se podría evadir de la realidad soñando con sus canciones, y como ‘Juan’ tendría que traerla de vuelta de su “Nunca Jamás”. Muy de soñadores y de niños. Me parecía una idea muy romántica, además de un título muy bonito y descriptivo de su relación.

En principio el rodaje puede parecer sencillo pues toda la ubicación es una localización en interior como es una casa ¿cómo fue el proceso de escoger la casa adecuada?

No había una casa perfecta. No hacía falta. De hecho, al escribir, suelo ubicar los interiores pensando en mi propia casa que es, como imaginarás, mucho más pequeña que la de ‘Ana’ y ‘Juan’. Luego te adaptas a la localización. Sí, en cualquier caso, cuando encontré el plató (la casa en la que rodamos es un set ya preparado prácticamente tal y como se ve en pantalla), lo que sí definí con Isi San Martín (Directora de Arte) fue el tema de los espacios. Parecía bonito, a nivel visual, diferenciar el espacio ordenado de ‘Juan’ del mundo creativo de ‘Ana’. Su rincón para componer, para escribir, para refugiarse… Isi y su equipo hicieron un trabajo fantástico al respecto.

Fotograma making off

¿Cómo fue el trabajo de casting para la elección de los protagonistas?

A ‘Ana’ siempre la soñé joven, desde que empecé a perfilar el personaje. La cuestión es que es un personaje complejo, mucho. Es una artista, segura de lo que hace, enamorada de la música, que sabe que lo que hace, lo hace bien. Así lo disfruta y lo siente. Y así lo demuestra el éxito acumulado. Es una mujer segura de sí misma, que ha conseguido lo que ha conseguido porque ha peleado por ello. Su éxito está en su talento y en su constancia. Pero, como decíamos, es joven. Siente y sueña como tal, y ahora lleva tres años sensible, herida, insegura por lo vivido. No obstante, su creer en sí misma no la ha permitido rendirse y, poco a poco, está logrando volver a ponerse en pie. En el momento que contamos la historia me imaginaba que llevaba muy poquito atreviéndose a salir a la calle para relacionarse con el mundo exterior… El problema es que se ve a mil años luz de donde estaba y sabe que Juan, que se enamoró de ella antes del desastre, podría cansarse de esta nueva realidad y de este proceso tan cansado de “volver a empezar” que están viviendo. Con este arco dibujado para el personaje, encontrar a la actriz que reuniera todo eso no era fácil. Ya no es una cuestión de talento, que también tendría que tenerlo, es una cuestión de encontrar a ‘Ana’. Fueron seis meses de búsqueda. El equipo de casting (Luis San Narciso, Tonucha Vidal, Andrés Cuenca y Diego Martín) me planteó distintas alternativas hasta que me llegó el “reel” de Laia Manzanares. Enloquecí. Nunca la había visto currar. Era perfecta. Fue un sí rotundo. El día que finalmente la conocí regresé a Madrid en una nube. Habíamos encontrado a ‘Ana’.

Ana y Juan

Tras ‘Ana’, ‘Juan’. De tenerle más definido pasó a complicarse. Ya no era solo que el actor que interpretase a ‘Juan’ se adecuase al perfil del personaje, debía ser un actor extraordinario. Laia es una actriz descomunal. Tiene una energía desconocida. Es magia pura ante una cámara o sobre un escenario. Solo sentir cómo me transmitía lo leído de ‘Ana’ me hacía temblar. Por ello, su compañero tenía que ser un grande. Y Tonucha me propuso a Javier Pereira. Era perfecto. Talento, experiencia, generosidad, era un ‘Juan’ estupendo para la ‘Ana’ de Laia. Podía aportarle la ternura necesaria, el amor incondicional, pero también la exigencia que ‘Juan’ le debía a ‘Ana’. Es una pareja que podía funcionar muy bien, y así ocurre.

Laia Manzanares tiene un papel muy complejo, toca el piano, sufre un problema que le hace tener una discapacidad que de alguna forma cambia su relación con el mundo y su entorno ¿Cómo fue todo ese proceso de aprendizaje?

Fascinante. Laia es una auténtica máquina. Aprende muy deprisa. Se entrega, hace los deberes, se esfuerza al máximo. Es muy pasional. A eso se sumaba lo mucho que yo sentía que la enamoraba el personaje. Lo pasamos muy bien. Trabajamos con una coach en Barcelona durante algunas semanas y, al rodar en Madrid, terminamos trabajando la semana previa con otros coachs aquí, reforzando lo aprendido y familiarizándose también con el piano. Lo de esta chica es descomunal.

Fotograma del cortometraje

Sacar adelante un cortometraje es muy muy costoso, ¿cómo fue el proceso de financiar el proyecto, contáis con apoyo de ayudas públicas?

Me temo que la clave es ahorrar y lograr algo de financiación (Gracias, Juan Cruz Santamaría [Caixabank], por creer en mí). Es lo que he hecho. A ello se ha sumado el poder contar con cuatro productores asociados (Ginés García Millán, Elena Zabía, Francisco Benjumea y Miguel Ángel Larraya), que han colaborado para hacer viable el proyecto, lo cual nunca podré terminar de agradecerles. Finalmente hay que poder contar con un diseño de producción adecuado que te permita optimizar los recursos que tienes de la mejor manera posible. A ese respecto, debo agradecer mucho el saber hacer de Santiago de la Rica, de Alicia Tellería y de Miguel Ángel Larraya.

Respecto a ayudas públicas, no he querido contar con ellas. Me hubiesen venido fantásticas, pero no quiero construir un proyecto en base a una financiación que no tengo. Imagino que antes o después necesitaré contar con ellas y ya no será un tema de querer. Será un tema de que, si quiero rodar un largometraje, yo solo no podré con ello. De hecho, aún con cortometrajes, estas ayudas son, por regla general, imprescindibles. Yo llevo dos cortos producidos y el coste es enorme, pero bueno, trabajo mucho, no tengo hijos ni gastos extraordinarios… y ahorro con el fin de rodar. Ese es mi sueño e ilusión. Pero imagino que hay gente que no tiene esa posibilidad, y sin esas ayudas no podría hacerlo. Y hay que rodar. Es necesario. Es Cultura. Es bueno para todos. Las ayudas públicas tienen ese fin, en el cine, en el campo o en cualquier otro sector. Supone destinar los recursos aportados por todos para ayudar a levantar proyectos, crear puestos de trabajo, investigar… Beneficiar a la generalidad, directa o indirectamente.

RODAJE

Hablemos de los elementos técnicos de rodaje, ¿con qué cámara y cuáles han sido tus proveedores para llevar a cabo el rodaje?

El corto está grabado con una Alexa mini (con dos en la escena de la discusión). Equipo de cámara: Welab. Plató: Madhouse. Equipo iluminación: MadCrew. Laboratorio color: Wepost. FX: Render Area. Materiales Producción: Stray Movies. Producción edición y grabación BSO: Marditos Roedores. 5.1: elsotanoav.com + Best Digital

Making cortometraje

Nos ha llamado la atención que en los créditos aparecen dos directores de fotografía, algo inusual en un cortometraje ¿por qué razón?

Teníamos la posibilidad de que Rafa Repáraz fuese nuestro DOP. Imagínate. Yo no daba crédito. ¡Leyó el guion y quería estar a bordo! Pero Rafa está siempre hasta arriba de trabajo. Por ello planteamos la posibilidad de que él diseñase la fotografía y se coordinase en el rodaje con otro DOP que estuviese a su altura. Me propuso a Íñigo Hualde: ¡Qué descubrimiento! El prestigio de Rafa es más que conocido (y merecido). Es un maestro. Tiene una facilidad asombrosa para hacer real lo imposible. Aporta una belleza al plano que te deja boquiabierto. Pero, de repente, se suma Íñigo y nos conquista a todos. Qué capacidad de jugar con la luz, de perfilar, de conseguir obtener más donde solo había menos. Ha sido un lujo trabajar con los dos. Es un no parar de aprender. Es querer dejar lo que haces para sentarte a su lado y mirar. ¡Gracias Rafa, gracias Íñigo!

¿Haces uso del story board como herramienta de apoyo en el rodaje?

Sí, y para desgracia del equipo por ahora los voy haciendo yo, que dibujo de forma lamentable. Pero un story board es muy importante. Simplifica el trabajo, ayuda al equipo a que puedan entender lo que tú ves en plano. Hay por ahí, en redes, alguna foto colgada de mis dibujos. ¡Qué paciencia han tenido conmigo!

¿Cuánto tiempo tardaste en llevar a cabo el rodaje de este cortometraje?

Rodarlo, lo rodamos en tres días. Prepararlo nos llevó, como imaginarás, bastante más. Pero sí, fueron tres días, también porque contaba con una crack como Ayudante de Dirección, María Martínez, una mujer con mucha experiencia y con mucha mano izquierda. Una maravilla. Gracias a ella yo iba por el plató como un niño. Solo debía soñar. De hecho, yo planteé incluso rodar en cuatro días. Con lo que queríamos hacer, lo veía necesario para no ir ahogados sin dejar nada pendiente. Pero mira, logró hacer un plan de trabajo organizado en tres días. Espectacular, María.

Desde el punto de vista de la producción, ¿cuál fue el elemento más complejo de conseguir?

Tenía a Miguel Ángel Larraya como Director de Producción. Nada es difícil con él al lado. No me preguntes cómo. Todo lo hace posible. Maravilloso, Miguel Ángel. Es una suerte que un profesional de su nivel haya querido estar en el proyecto. Cierto que contaba la ventaja de que nos queremos mucho, pero con el nivel de trabajo que tiene, ni en mi mejor carta a los Reyes Magos.

¿A qué queréis saber más? La próxima semana colgaremos la segunda parte de la entrevistas centrada en la posproducción y distribución del cortometraje.

 

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