¿Por qué el cortometraje no puede formar parte de la industria?

En primer lugar, pedir disculpas por haber tardado tanto en escribir. Estaba realizando un estudio sobre la Responsabilidad Social en el Cine español y mil cosas más y me vi desbordada. Espero y a partir de ahora, ser constante y realizar una publicación semanal, al menos de momento, por que la verdad es que me encanta hablar sobre el cine, la producción y dar mi opinión. También me permite escribir, que la verdad es muy necesario y lo había dejado atrás, parece mentira la lata que tenemos cuando somos pequeños y de adultos cuantas cosas perdemos por el camino, y si no somos constantes, olvidamos muchas cosas.

El pasado domingo, 13 de septiembre de 2015, se publicó con motivo del inicio del Festival de Cine de San Sebastián un artículo firmado por el director, Emilio Martínez-Lázaro. Entre sus obras se encuentran multitud de comedias como El otro lado de la cama, pero sobre todo hay que destacar 8 Apellidos Vascos, la película con un gran éxito de recaudación, aunque en mi opinión ni es su mejor obra, ni tampoco es para tanto, pero mientras el público vaya al cine, y aumente la taquilla y la opinión positiva ante nuestro cine, bienvenido sea.

Bueno, pues en este artículo se hace una descripción detallada de como está nuestro cine, los problemas que tiene, las políticas existentes, la condena del 21% de IVA, la falta de desgravaciones, y lo compara con otros países donde en general se valora la cultura y el cine como fuente de riqueza, algo que aquí no sucede, y como leí en otro artículo, este inquietante, la cosa va para largo e incluso puede que para peor. Pero la realidad es que históricamente el cine español nunca ha tenido ninguna ayuda verdadera, pero eso ya lo trataremos en otro post.

Centrándonos, mi queja está con respecto a su opinión con el cortometraje. De hecho me ha parecido una tomadura de pelo, una inconsciencia, y espero por nuestro bien que no se cumpla en absoluto. La digitalización ha favorecido que todo el mundo pueda tener una cámara, y lanzarse a hacer una obra audiovisual. Premiar este tipo de cosas desde la Academia, es una ofensa para aquellos que quieren profesionalizar el sector y donde se debería de acabar con muchas de las acciones y actividades que se llevan a cabo con impunidad, y porque los que están les toca tragar o los que que con ilusión logran introducirse, lo pagan muy muy duro.

Por mi estudio sobre la Responsabilidad del Cine Español, he tenido que ver información sobre la ley del Cine, y me llama la atención algunas de las premisas que estoy seguro de que no se cumplen porque no debe de haber personal para ello. Me centro en este caso en refiero a la existencia de un Régimen Sancionador delimitado en faltas leves, graves y muy graves que aparece en la Ley 55/2007 de 28 de diciembre. El articulado especifica que será una falta leve con un importe de 4000€ la no inscripción en el Registro Administrativo de Empresas Cinematográficas y Audiovisuales. Hay un gran número de ‘empresas’ o ‘personas físicas’ que no están dados de ALTA dentro del epígrafe 1 de producción de películas, claro está que se dedican a hacer este tipo de obras amateurs sin la búsqueda del rendimiento comercial y económico. Otras lo hacen, pero como son más bien vídeos corporativos o similares, pues creo que tampoco entrarían dentro de la Ley, lo que lleva sin duda a mucha confusión. Siempre que hablo de este tema tengo un gran número de discusiones, está claro que el intrusismo profesional es un hecho, lo importante es distinguirlas y empezar a llamarlas con propiedad y actuar en consecuencia. Es complicado, pero debe de hacerse, a mi, desde luego me da rabia cuando me dicen yo produzco películas, y luego no saben nada con respecto los procesos de producción a seguir.

Menos mal, que en el Festival de San Sebastian se han dado cita representantes del mundo del corto para hacer balance y las conclusiones son bien distintas. En mi opinión, van muy lentas en el proceso de resurgimiento del cortometraje, pero es un trabajo supongo que altruista por las circunstancias que rodea a éste sector.  Lorena González, directora general del ICAA; Antonio Resines, presidente de la Academia de Cine; Fernando Trueba, premio nacional de cinematografía; y representantes de las 3 asociaciones: Belén Herrera (Plataforma Nuevos Realizadores), Pepe Jordana (Coordinadora del Cortometraje Español) y Mario Madueño (AIC). Leyendo un resumen de lo acontecido, me sorprende que se comentará cuando en España era obligatorio la proyección de un corto antes del inicio de la película. La verdad es debería de ser una acción recuperable, quizás no para todos los pases, pero si para determinadas películas, que por tema el contar con la proyección de un cortometraje previo sería fascinante. Y es que hay cortos que no tienen nada que menospreciar a una película. Verdaderas obras de arte, en menos de 30 minutos. Ahí es donde verdaderamente el trabajo de creación. Se necesita un trabajo de negociación con las exhibidoras, y una mayor coordinación. El ICAA es representante de estas charlas, pero yo creo que también deberían formar parte los programas que realizan las diferentes CC.AA y sus programas específicos como el de CulturArts IVAC que cada año se centran en promocionar y distribuir por distintos festivales de todo varios cortometrajes con cultura e idiosincrasia propia y gran calidad, sobre temas sociales y culturales. En total son 10 programas que se realizan en distintas comunidades autónomas. Podéis consultarlas aquí. 

Yo apunto además la creación de cortometrajes con contenidos para menores, una salida importante y de gran atractivo. Es el cine en valores tan necesarios en la actualidad y donde se traten temas con el fin de concienciar sobre algunos de los problemas de las sociedades desarrolladas como son la no violencia, la igualdad de género, la no discriminación o el cuidado del medio ambiente y el animalismo. Ya debemos de estar concienciados de que vivimos en un mundo global, por lo que nuestra lengua sea el castellano, puede abrirnos muchas puertas a las miles de personas que hablan este idioma. Una de las mayores del mundo.

Por supuesto, dentro del mundo corto, se necesita de una regulación mayor, el papel de los festivales es importante, pero debería de haber una concordancia entre obras profesionales y las que no lo son, porque no creo que sea bueno que el tratamiento sea el mismo. Más muestras de cortos, eso es imprescindible, porque es la semilla que hace valorar a nuestro cine, es la escuela como ya sabemos de muchos directores antes de dar el salto a la dirección. La verdad es que son muchas las cosas que se pueden hacer, lo importante es que todo el sector y los profesionales se ponga de acuerdo, el hecho de que haya una reunión y que se haya dar más protagonismo en los Goya al corto, lo pudimos ver en la pasada edición, son pasos muy importantes, que esperemos, den en breve resultados más específicos.

El cortometraje, en la actualidad se ha convertido en un elemento destacado para las empresas, Gas Natural,  Renfe o Estrella Damm han hecho uso de este tipo de obras en forma de Branded Content para llegar mejor al público harto de la publicidad. Los directores, ya reconocidos regresan al mundo del corto, porque les permite contar historias muy concretas. Entre ellos, yo destacará la incansable Gracia Querejeta que además de estrenar una película al año, también realiza un cortometraje que se distribuye por diferentes festivales, el último Txintxorro. Se trata de un corto que se incluirá junto con otros creados por otros directores para crear un largometraje. No hay que olvidar, que fuera de nuestras fronteras el cortometraje español esta muy bien valorado y no son pocos los festivales que cada año piden cortometrajes para incluirlos dentro del festival.

En resumen, que el corto, se merece tener un mayor protagonismo dentro de la industria, valorar su trabajo profesional, la creación de equipos de trabajo, su realización bajo una productora, su calificación y por supuesto una mayor distribución que no se reduzca a festivales. Las televisiones deben comprar de nuevo derechos de emisión de cortos, hacer programas sobre ellos, por qué interesa y mucho. Mi postura, es muy clara, si a los cortos realizados de manera profesional, y no a aquellos que no han seguido ninguna de las pautas de producción, por qué, pues porque estos no generan industria, y es algo que necesitamos. Más vale poco y bien que mucho y malo. Más que nada, porque después donde van estos productos, generalmente a ningún lado, ya que la gran mayoría, hay excepciones claro, son cortometrajes que se ven en una sala por las consumiciones o pasan por algún festival de segunda clase, pero poco más.

Adjunto el interesante artículo de Pepe Jordana, Coordinador General del Cortometraje Español para Cortosfera antes del inicio del Festival de San Sebastián.

Más información sobre el mundo del cortometraje en la página web del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte y las cuatro Asociaciones que existen sobre éste sector.

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