Proyecto extraescolar: Luces, cámaras…. inclusión

En la 6ª Edición del Festival de Cortometrajes Juveniles EducAción, uno de los trabajo nos llamó mucho la atención, un corto de 7,36 min llamado Una aventura bajo la piel. Tratase de una animación hecha con piezas de cartón y de madera realizada con la técnica del stop motion. Por lo tanto una obra sin actores, pero conforme indicaban los créditos, con un gran número de alumnos incluidos en el proyecto. Todo llevaba a creer que la obra había sido producida con muchas horas de trabajo en equipo y dedicación. Se observaba en ella el manejo de técnicas narrativas y de realización audiovisuales que, por desgracia, todavía no es muy común en los trabajos escolares que estamos acostumbrados a ver en nuestra provincia. Aquél día tuvimos la oportunidad de conocer los tres responsables por el proyecto: Juan Antonio Ferriz y Feliciano Hípola, profesionales del Centro de Educación Especial APADIS y José María Fernández, maestro del cole Príncipe D. Juan Manuel, ambos centros de Villena. Ellos conducen un proyecto llamado “Luces, cámara… Inclusión” que lleva funcionando como una actividad extraescolar desde hace tres cursos.

Juan Antonio Ferriz nos concedió una entrevista en que pudimos conocer un poco más sobre este proyecto y también sobre el proceso de creación del corto Una aventura bajo la piel. Vale la pena conocer.

Por favor, háblanos un poco sobre el proyecto “Luces, cámara… Inclusión”.

Es un proyecto de colaboración entre los dos colegios que surge por la inquietud de José María (fundamentalmente). En el cole Príncipe, se estaban realizando diversas actividades entorno al Día de la Discapacidad (3 de Diciembre) y pensó que lo ideal sería que hubiera alguna actividad común entre los alumnos del cole ordinario y los alumnos del centro específico. Decidimos proponer la realización de un cortometraje porque nos parecía que cumplía una serie de requisitos que considerábamos fundamental a la hora de hacer la propuesta.

¿Por qué un cortometraje?

Era una actividad atractiva que combinaba las nuevas tecnologías a la hora de grabar y montar el corto con las actividades más artesanales a la hora de elaborar todos los elementos necesarios para su realización. Eso nos ofrecía un abanico de tareas que nos obligaban a trabajar codo con codo a los alumnos del cole específico y los del ordinario, que era el planteamiento real que queríamos llevar a cabo. La realización del cortometraje era la herramienta perfecta para crear espacios comunes de trabajo y relación.

Esto, que consideramos el trabajo real de inclusión, queda patente en los “Making Off” que realizamos con cada cortometraje.

¿Cuantos cortos habéis realizado hasta el momento?

Llevamos realizados tres cortometrajes, Engullesueños el año 2015, Mi niño mascota en 2016 y Aventura bajo la piel en 2017. Uno por cada año que llevamos trabajando con el este proyecto.

El proyecto “Luces, cámara… Inclusión” es en realidad una actividad extraescolar. Coméntanos un poco cómo nace esa actividad. ¿Por qué hacerla fuera del horario escolar?

La actividad, como he comentado, parte de la vocación de colaboración entre los dos centros y nos planteamos llevarla a cabo de la manera más significativa posible. Es por esto que decidimos que no podríamos obligar a nadie que no quisiera a participar de ella. Por lo tanto es una actividad voluntaria en los dos colegios, en el centro específico se propone en tres aulas y en el centro ordinario se propone a los alumnos de sexto. Como no hay manera de encajar la actividad dentro del horario lectivo, debido a sus características intrínsecas, decidimos llevarla a cabo por las tardes.

Así que, normalmente, nos juntamos dos tardes a la semana en sesiones de una hora y media y grupos de ocho o diez alumnos y vamos realizando las distintas tareas necesarias para la realización del corto.

¿Porque habéis decidido hacer un stop motion?

Desde el primer momento en el que nos planteamos llevar a cabo esta actividad, uno de los planteamientos más firmes que nos hicimos fue que debíamos colaborar todos de la misma forma. Nos planteamos que debíamos evitar en la medida de lo posible que unos alumnos destacaran por encima de otros. Buscando la mejor manera de cumplir con este planteamiento, encontramos en el stop motion la herramienta ideal. Aquí todos colaboramos en la elaboración de los personajes y los decorados y todos participamos activamente en la grabación del cortometraje, realizando fotos y moviendo las diferentes piezas.

Fotograma del corto

¿Era la primera vez que usaban la técnica?

Llevamos acercándonos al stop motion, desde hace tiempo, siempre de una manera “ultra amateur”. En el Cole de Educación Especial APADIS tenemos un taller de Medios Audiovisuales desde hace aproximadamente diez años y en él hemos estado investigando un poco en las diferentes posibilidades audiovisuales en las que nos podíamos expresar. El mundo de la animación nos llamó la atención hace mucho tiempo y ya realizamos un pequeño corto animado en el año 2009 o 2010 con la colaboración de Visual Sonora, una productora audiovisual de Villena, que se llamó “El niño pez”. Posteriormente, en el taller estuvimos jugando con las fotos y los movimientos en diversas actividades.

Dentro del proyecto “Luces, cámara… inclusión” utilizamos el stop motion para realizar nuestro primer corto Engullesueños, antes de la realización de Aventura bajo la piel.

¿Cómo habéis aprendido a trabajar con la técnica del Stop Motion?

Bueno, nuestros trabajos parten de la más completa ignorancia. Nos aventuramos a trabajar esta técnica sin saber nada más que… un segundo son veinticuatro fotogramas. A partir de ahí hemos ido probando y aprendiendo sobre la marcha, con la técnica infalible del ensayo y error, tratando de mejorar con cada nuevo trabajo pero sin una base teórica muy firme. Hemos visto algunos tutoriales en Youtube y muchas, muchas películas hechas con esta técnica.

Sobre Aventura bajo la piel, cuéntanos cómo fue el proceso. ¿Cuánto duró?

La actividad se desarrolla entre los meses de septiembre y diciembre de cada año, en este periodo de tiempo partimos de una idea sobre la que trabajar, realizamos conjuntamente el guion y nos disponemos a elaborar todos los elementos necesarios para la grabación del cortometraje (personajes, decorados…).

Set de rodaje

¿Cuántos alumnos han estado envueltos con el proyecto? ¿De qué forma se implican?

En este cortometraje han participado alrededor de cuarenta alumnos, treinta alumnos de sexto curso del CEIP Príncipe D. Juan Manuel y diez del CEE APADIS de Villena. 

Con el paso de los cursos escolares hemos visto como se consolidaba la actividad puesto que el primer año el grupo de alumnos que participó en el curso era de aproximadamente quince. En solo tres años hemos multiplicado la implicación, siempre de manera voluntaria y fuera de horario lectivo.

Pretendemos que ésta sea una actividad significativa y los hechos nos demuestran que así es. No solo el aumento de alumnos, sino las relaciones que se establecen durante el proceso entre los alumnos de ambos centros, la colaboración, el apoyo, la ayuda que se prestan mutuamente y la predisposición que presentan ante cualquier actividad propuesta.

¿Cómo habéis llegado al tema del corto Una aventura bajo la piel?

Otra de las premisas que nos planteamos a la hora de elaborar los cortometrajes de este proyecto era trabajar cuestiones que afectaran por igual a los alumnos de ambos colegios y, por tanto, fueran asuntos que tuvieran que ver con todos los niños de una u otra manera. Encontramos el hilo conductor ideal en los ejes transversales de la educación, aspectos que se trabajan en todos los colegios.

Este año el tema sobre el que nos propusimos que tratase el corto fue la educación para la salud (el año pasado tomamos como tema la educación en valores). Para llegar hasta la historia, nos proponemos un tema muy general y planteamos algún tipo de situación. En este caso la propuesta era que la historia ocurriera dentro de un cuerpo humano.

En la primera sesión de trabajo nos juntamos todos los participantes, nosotros lanzamos la propuesta y los alumnos van aportando todo lo que se les ocurre. Con las propuestas de todos los alumnos realizamos un boceto de guión que será puesto en conocimiento de los alumnos y revisado por los mismos realizando nuevas aportaciones hasta llegar al guión final.

Fotograma del corto

¿Qué experiencia lo habéis sacado de ello? Vosotros y los alumnos.

Cuando terminamos el primer cortometraje nos planteamos esta misma pregunta y la conclusión a la que llegamos era que nos llevábamos una experiencia que recordaríamos toda la vida, tanto nosotros como los alumnos.

Creo que este es uno de los principales motivos por los que continuamos realizando la actividad; es algo que pensamos que los alumnos recordarán como muy positivo durante mucho tiempo.

Es una actividad muy interesante.

¿Cómo habéis conocido el Festival EducAción? ¿Cómo os ha llegado la información respecto al concurso? ¿Es la primera vez que participaban? ¿Ha sido una buena experiencia?

A partir de la realización del segundo cortometraje comenzamos a buscar posibilidades de exhibición de los trabajos que veníamos realizando y la puesta en común del proyecto porque nos parece un trabajo extrapolable a cualquier otro municipio en el que convivan alumnos de centros específicos y ordinarios; también pensamos que se puede llevar a cabo con otro tipo de colectivos siendo enriquecedor en cualquier caso.

En esta búsqueda nos hemos encontrado con sesiones de buenas prácticas de maestros de educación primaria, intercambios de experiencias inclusivas en el CEFIRE de Valencia, semanas de cine y diversos concursos.

EducAcción es uno de los concursos que encontramos el curso pasado y en el que participamos con Mi niño mascota (recibiendo el premio al mejor guión), también hemos participado este año con Aventura bajo la piel y nos han dado una mención especial del jurado.

Otro de los concursos en los que hemos participado es la MICE (Muestra Internacional de Cine Educativo) con el corto Engullesueños, aquí nos premiaron como mejor cortometraje realizado por alumnos hasta doce años a nivel internacional.

¿Os apetecería participar en el Certamen Proyecta?

Siempre nos apetece continuar avanzando en el proceso creativo, incluyendo nuevos retos a nuestro proyecto y dar más difusión al trabajo que venimos realizando. El Certamen Proyecta puede ser un vehículo con el que poner en práctica todo lo que hemos ido aprendiendo a lo largo de estos años de trabajo. Debemos estudiar la manera en la que podríamos enfocar nuestro proyecto para cumplir con las premisas que establecen las bases del certamen.

¡Pero vamos, claro que nos apetece!

Este artículo ha sido realizado por

Fabiola Pinto. Asistenta de Comunicación. Amante de la comunicación social, el turismo y la historia. Estudiante de Publicidad y Relaciones Públicas llena de inquietudes y sosiego a partes iguales, si es posible.

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